jueves, julio 10, 2008

CESAR FUNES ECHEGARAY Y OTROS LOCOS MÁS

Tuve una premonición agridulce al verlo. ¿Acaso sería difícil o fácil? Me pregunté antes de conocerlo. Fue una ansiedad, no lo dudo. Para ser más preciso diría una neurosis, por que ya esto pareció, más que una simple situación, una enfermedad. Me dijeron que era el patrón, jefe de la casa y de la familia en general, por ser hijo varón se le asignó este gran reconocimiento. Repito, para mi era difícil verlo por primera vez, ya en sus tiempos mozos era muy famoso y galante, en la actualidad un anticuado, irreverente e injusto para muchos, menos para mí. Era el campeón panamericano y nacional de boxeo, honorable sparring del indiscutible peleador Mauro Mina, es decir, no era cualquier hombre el longevo moreno. La gente lo saludaba por las calles ¡Funes! ¡Funes! Por lo mediático que fue en su momento, en el cuadrilátero profesional, pero yo creo que sobresalió aún más en su vida espiritual. Más que el respeto por ser el abuelo de una persona muy especial para mí, le demostré admiración por ser una persona muy especial para el país (por ser seleccionado y participar en ecuador, Argentina y Brasil representando al Perú). La primera vez que conversamos el piso de la sala estaba mojado, era necesario el trapeador y el culpable era el sudor de mis manos. Conversamos aquella tarde de política, del gobierno actual y de los anteriores. Del marxismo: socialismo, comunismo, nos confundimos mucho, la idea era buscar la manera de conseguir una sociedad sin clases y que los bienes sean propiedad común Etc.

Jorge Luís Borges tuvo mucho que ver en esto. Una vez un amigo doctor le habló de su homónimo funes, un personaje que dio vida éste escritor argentino, fui la primera persona al quien comentó de este suceso. Bueno me ofrecí a darle el libro, se llama “funes el memorioso” lo había leído en Internet. Creo que fue atinada la idea de imprimir las hojas, al día siguiente se lo entregué. De inmediato leí aquel libro, el personaje principal de la obra me acordaba mucho a don cesar, “el memorioso” porque él también utilizaba mucho la retención de datos e ideas en la mente, sobre todo cuando leía y cantaba esa colección de letras de canciones de un libro llamado “boleros de oro”, a pesar de su edad y que aquejaba la primera etapa del alzheimer.

Algunos años después…

Hoy leí otra vez el libro, después de mucho tiempo de sufrimiento de su familia. Observé el libro con mucho cuidado, tan solo las dos primeras líneas me hizo acordar de él, con lágrimas no pude leer más y dudo que lo vuelva a intentar, estas son las dos primeras líneas:


Cesar Funes, “Lo recuerdo (yo no tengo derecho a pronunciar ese verbo sagrado, sólo un hombre en la tierra tuvo derecho y ese hombre ha muerto)”

“Funes el memorioso”, Jorge Luís Borges